¿Como se controla la enfermedad?
Las medidas de control para la fiebre aftosa depende del status sanitario que tiene cada país. En el caso de Uruguay que en 1996 fue declarado Libre de Fiebre Aftosa sin vacunación lo que se debe hacer es impedir de forma absoluta el ingreso del agente viral a través de la introducción de animales, productos o subproductos de origen animal de lugares o países que no estén libres de la infección.
¿Que se debe hacer frente a una sospecha de la enfermedad?
Por la Ley 16.082 los casos sospechosos de Fiebre Aftosa deben ser comunicados, tanto sea por los productores como por los Médicos Veterinarios, a los Servicios de Sanidad Animal..
En situaciones que se observen signos y síntomas similares a los que se presentan en Fiebre Aftosa, se debe consultar a un Médico Veterinario de manera inmediata para que observe el caso y realice un diagnóstico diferencial. Hay otras enfermedades que pueden ser confundidas con Fiebre Aftosa que están presentes en el país.
El Médico Veterinario deberá comunicar a los Servicios de Sanidad Animal, dicha sospecha y técnicos de dicha repartición, deberán visitar el predio y realizar un estudio de la situación, tomando muestras de los animales si es necesario para el envío al Laboratorio quien confirmará o descartará la presencia de la enfermedad.
¿Cuales son las pérdidas económicas que produce?
Desde el punto de vista social y económico la fiebre aftosa afecta a todos los actores de la cadena de producción agropecuaria (familias rurales, productores, industriales, proveedores, consumidores) por sus efectos desfavorables sobre la producción, las actividades comerciales del sector y los gastos públicos para su control y erradicación
Su importancia deriva de las implicancias socioeconómicas que su presencia origina, sobre todo en los mercados internacionales de animales, productos y subproductos de origen animal; en los perjuicios directos que ocasiona sobre la producción y productividad ganadera y en los costos públicos y privados motivados por su prevención, control y erradicación.
Además de las perdidas de producción a través de la disminución de peso, detrimento en la producción de leche y muerte de los animales en algunos casos, se debe sumar las restricciones a la exportación de animales y sus subproductos a países libres de la enfermedad (circuito no aftosico).
En el presente es la enfermedad para cuya prevención o combate se dispone de mayores recursos en el mundo.
Como manifestaba el Dr. Pastorino en los comienzos del programa de control de Fiebre aftosa en nuestro país " la efectiva participación de todos los actores de las campañas sanitarias, despierta la responsabilidad colectiva, permite superar dificultades, evita fracasos y lo que mucho importa consolida las conquistas logradas".
Hoy mas que nunca estas manifestaciones están vigentes y reafirma que la lucha de esta enfermedad es tarea de todos.